Clásicos del cielo

VOLVER

La astronomía observacional tiene una selecta lista de objetos especialmente brillantes y llamativos.  Verdaderos “clásicos” que están al alcance de binoculares y pequeños telescopios.  No te pierdas los objetos más notables del firmamento nocturno.

Este es el elegido para esta época…

 

Nebulosa Laguna

Verdadero emblema de los cielos primaverales, para los observadores del cielo en el Hemisferio Sur; “La Laguna”; es a su vez una de las 3 nebulosas de emisión más destacadas del cielo. Un claro modelo de un astro de esta tipología, con sus masas gaseosas de tonos rosados y rojizos, sus estrellas jóvenes, y sus regiones oscuras de absorción. 

 

 

HISTORIA

 

No cuenta con un descubridor, ya que puede observarse fácilmente a ojo desnudo en cielos oscuros. Por tal motivo es uno de los astros más populares de la esfera celeste. Fue descripta por vez primera en 1654, a través de un rudimentario telescopio de tan sólo 20 aumentos y escasa calidad óptica, por el astrónomo Giovanni Battista Hodierna. Años más tarde, harían sus aportes observacionales también, el astrónomo real inglés John Flamsteed (1646-1719) y el astrónomo y físico suizo PhilippeLoys de Chéseaux (1718-1751).El primero en catalogarla fue el astrónomo francés Guillaume Le Gentil (1725-1792), como el objeto Le Gentil 3, en el año 1747, llegando a nosotros como el famoso M 8, como objeto perteneciente ya, al famoso catálogo de Charles Messier.

 

 

DESCRIPCIÓN FÍSICA

 

La nebulosa de la Laguna o M8 (NGC 6523), es una de las regiones del cielo de formación estelar más atractivas y brillantes del firmamento. Una enorme nube de materia interestelar de 100 años luz de extensión. Está ubicada a 5200 años luz de nosotros, y experimenta en este momento un período de intensa formación estelar. A raíz de esto último se destacan en su parte central, gran cantidad de estrellas jóvenes y azules. La mayor parte de ellas conforman el cúmulo estelar abierto NGC 6530. En la laguna se pueden encontrar también regiones oscuras de absorción, conocidas como “glóbulos de Bok”. Son nubes proto-estelares qué colapsan por efecto de su propia gravedad y tienen un tamaño comparable al de nuestro Sistema Solar. Algunas de estas regiones, las más grandes y fácilmente discernibles, cuentan incluso con número de catálogo propio, en el catálogo de nebulosas oscuras de Edward Barnard. Por ejemplo, Barnard 88 (B 88), es un glóbulo en forma de cometa. Uno más pequeño puede ser B 89, en la región del cúmulo estelar NGC 6530, o B 296, que es largo y estrecho.


Otra parte muy brillante de la nebulosa, se caracteriza por una silueta muy característica, conocida como “Nebulosa del Reloj de Arena”. Fue descubierta por John Herschel. Esta iluminada por la estrella Herschel 36, de magnitud 9.5 (1). Muy cerca de esta región se encuentra también la estrella más brillante, aparentemente asociada a la Nebulosa de la Laguna, conocida como 9 Sagittarii, de magnitud 5.9, que encendería además a gran parte de la nebulosa en su conjunto.

 

.

 

 

OBSERVACIÓN

 

Para comenzar, y poder obtener una clara observación de la nebulosa M 8, lo primero será ubicar a la constelación de Sagitario, qué se encuentra en dirección al centro de nuestra Galaxia, la Vía Láctea. Primero ubicaremos a las estrellas más brillantes de Sagitario, quienes conforman el arco y la flecha de esta figura mítica: Kaus Australis (1.75), Kaus Media (2.7) y Kaus Borealis (2.8) (ubicadas desde arriba hacia abajo en nuestro mapa), y a la estrella que demarca la punta de la flecha, Al Nasl (2.95). Proyectando una línea que una a las estrellas Nunki (2) y a Kaus Borealis, y extendiéndola luego en un tramo de largo similar, hacia la izquierda en el mapa, podremos ubicar al astro, fácilmente a simple vista. Con pequeños binoculares (2) se percibe cómo una pequeñísima manchita difusa en un mar de estrellas, junto a otras regiones nebulares. Allí podremos ya apreciar con claridad la característica silueta que le da su nombre; semejante a un espejo de agua, mientras que con telescopios de diámetros medianos (3), de tubos preferentemente cortos (4), lograremos definir con mucho más detalle toda la nebulosa en su conjunto. Messier 8 conforma una de las vistas más bellas del firmamento junto a su majestuoso entorno, siendo recomendable siempre, utilizar bajos aumentos para su observación.

 

.